El sector químico español prevé incrementar su cifra de negocios un 5,7% en 2017 y un 4,7% en 2018 hasta los 65.200 millones de euros

Según las previsiones presentadas por el presidente de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique), Antón Valero, el sector químico español (CNAEs 20 y 21) registrará un crecimiento estimado de su cifra de negocios del 5,7% al cierre de 2017 y del 4,7% en 2018, hasta totalizar un valor de 65.272 millones de euros.


Así, el sector acumulará un crecimiento total en el periodo 2007-2018 del 31,2%, consolidando la evolución positiva que registra desde 2013 y apoyándose en el buen comportamiento de la economía española, en el crecimiento de la demanda internacional y en la caída del precio del crudo.

Estas positivas previsiones de la cifra de negocios se sustentan en un destacable incremento del volumen de la producción del 3,1% en 2017 y del 2,6% en 2018, en ambos casos en línea con el propio crecimiento del PIB español, e impulsados tanto por la evolución del consumo interno –también de los sectores demandantes– como por el crecimiento de la demanda internacional. En líneas generales, se observa que los crecimientos productivos de los subsectores químicos son bastante homogéneos en ambos ejercicios.

Los datos de producción del sector –que actualmente genera el 12,8% del Producto Industrial Bruto– se sitúan ya 16 puntos por encima de los registrados en 2007 (año previo al inicio de la crisis), dato que contrasta con el comportamiento experimentado por la industria española en su conjunto que, si bien todavía se halla 21,4 puntos por debajo de las cifras productivas de 2007, desde 2015 hasta 2018 experimenta una mejora de 10 puntos.

Respecto al comercio exterior, la reactivación de la actividad exportadora y los precios internacionales que se está experimentando en 2017 continuará en 2018, generando un mayor volumen de ventas exteriores. Así, el crecimiento de las exportaciones alcanzará en 2017 el 7,4% hasta los 34.876 millones € y el 4,1% el próximo año, hasta 36.306 millones.

El porcentaje de las ventas que se realizan en mercados internacionales continuará superando el 50%, alcanzando previsiblemente el 56% en 2018. De este modo, la competitividad internacional de las empresas implantadas en España continuará siendo uno de los principales motores de la evolución del sector. El crecimiento acumulado respecto a 2007 se situará cerca del 60% en 2018.

Por otra parte, y analizando la evolución de los mercados, aunque la principal área de destino de las exportaciones sigue siendo la Unión Europea –59% del total–, la industria química española ha mejorado sustancialmente su posición en los mercados extracomunitarios que ya acogen el 41% de las exportaciones frente al 29% que representaban en el año 2000. En los últimos 16 años las exportaciones han ganado competitividad diversificando los mercados especialmente en países como Estados Unidos, Canadá, China o Suiza, donde han ganado terreno de forma significativa, siendo mercados aparentemente más complejos en relación a los mercados confortables de la U.E.

Crece el empleo

La industria química continúa consolidándose como uno de los sectores industriales más dinámicos en la generación de empleo estable y de calidad. Hasta septiembre se ha registrado una media de 193.000 empleos directos (datos EPA T3), cifra que se estima sea la media anual de asalariados en 2017, lo que supone un crecimiento del número de asalariados del 7,5% respecto a 2016, llegando a los 197.000 en 2018, un 2,1% más.

De esta forma, en dos años el sector habrá registrado una notable recuperación del empleo de casi 10 puntos acercándose a los 200.000 asalariados y superando así los máximos históricos registrados en 2008. Asimismo, el empleo indirecto e inducido superará el próximo año los 445.000 trabajadores, lo que en conjunto supondrá la generación de 645.000 empleos directos, indirectos e inducidos.
Más allá de la perspectiva meramente cuantitativa, el empleo generado por el sector químico destaca por su calidad y estabilidad. En esta industria los contratos indefinidos suponen un 94% del total y el nivel de retribución asciende a una media de 38.100 euros anuales por trabajador, uno de los más elevados que repercute a su vez, de forma directa, en una mayor contribución a la economía española vía cotizaciones e IRPF. Asimismo, apuesta de manera permanente por la cualificación de los empleados al destinar 223 euros anuales por trabajador a formación, casi el doble que la media industrial (119 €).