Arrancan las nuevas inversiones de Acerinox con los más altos niveles de tecnología y competitividad del mundo


La nueva línea de recocido y decapado AP-5 de Acerinox Europa produjo el pasado 22 de abril su primera bobina, uniéndose a la capacidad productiva de la planta con los más avanzados sistemas tecnológicos disponibles en el mundo y un nivel de competitividad que genera nuevos estándares de calidad. Con ella, Acerinox fabricará un producto de mayor valor añadido, calidad y fiabilidad e incrementará su productividad y capacidad de laminación en frío.


Este nuevo equipo permitirá también ofrecer a los clientes finales espesores más finos, con ancho 1.500 mm, ampliando así la gama de productos.

Acerinox Europa aumentará así su capacidad y logrará una reducción de los costes de producción, con descensos en las partidas de mantenimiento y de suministros y consumibles. Además, la planta dispondrá de una mayor flexibilidad de cambio en la producción e incrementará aún más su agilidad para adaptarse a las condiciones de mercado, al tiempo que reducirá costes y emisiones ambientales.

Por todo ello, Acerinox incrementará sus márgenes de venta del acero inoxidable producido en la nueva línea AP-5, lo que supondrá una nueva oportunidad de mercado para la compañía.

Con estas nuevas líneas, dotadas de la más potente tecnología, Acerinox “experimenta un salto cualitativo muy importante en su proceso de fabricación y ofrece a sus clientes productos con un nivel de calidad aún mayor, lo que nos permite reforzar nuestra posición como el proveedor más global y eficiente de un producto con gran futuro, el acero inoxidable”, tal y como señala su consejero delegado, Bernardo Velázquez.

Una inversión que es parte del Plan Estratégico

El pasado verano se puso en marcha la línea de corte longitudinal SL-9, a principios de marzo comenzó el proceso de laminación en la nueva línea ZM-7 y ahora se completa la inversión, de 140 millones de euros, con la puesta en marcha de la línea de recocido y decapado.

La instalación de todos estos nuevos equipos se enmarca en el Plan Estratégico de Acerinox 2016-2020 en el que se prioriza inversiones de rápido retorno (cinco años en el caso de la nueva línea AP5) así como la excelencia operativa, la máxima utilización de la capacidad y la solidez financiera.

Mejor resultado de los últimos diez años

Acerinox cerró el ejercicio 2017 con un beneficio, después de impuestos y minoritarios, de 234 millones de euros, tres veces más que en 2016. Se trata de sus mejores resultados de los últimos diez años.


El EBITDA generado fue 489 millones de euros, un 48,6% superior al del mismo periodo del año anterior, con un margen sobre ventas del 10,6%.

La facturación de 2017 aumentó hasta 4.627 millones de euros, un 16,6% más que el ejercicio 2016, debido a la gestión de precios en todos los mercados, con el traslado a los productos finales del aumento del valor de las materias primas.

La deuda financiera neta, por su parte, se redujo en 11 millones de euros. El ratio deuda/EBITDA ha bajado a 1,2 veces. 

“Los resultados ponen en valor de manera especialmente significativa la estrategia operativa de la compañía y la optimización de las capacidades de producción, además de haber resultado de gran importancia para su obtención los ahorros alcanzados mediante los Planes de Excelencia”, tal y como aseguró el consejero delegado. 

El presidente de Acerinox, Rafael Miranda, quiso resaltar “el buen comportamiento de los mercados y el positivo impacto en el resultado de la reforma fiscal aprobada en Estados Unidos”.

Durante 2017, Acerinox logró el récord de producción en laminación en frío desde su creación en 1970. Además, registró su segundo mejor año en acería y en laminación en caliente.

Estos volúmenes suponen un crecimiento, respecto a 2016, de un 1,3% en el caso de la laminación en frío y de un 1,0% y un 1,8% en el de la laminación en caliente y la acería, respectivamente.