La Refinería Gibraltar-San Roque comenzó la puesta en marcha de sus unidades en 1967.  Actualmente es un moderno complejo industrial, que emplea la tecnología más innovadora y eficiente a nivel europeo con el fin de lograr el máximo aprovechamiento energético.



Ocupa una extensión de 1,5 millones de metros cuadrados y su capacidad máxima de destilación es de 12 millones de toneladas de crudo al año. La refinería es actualmente una industria integrada, no sólo con el complejo petroquímico, sino con el resto de las industrias de la zona, a las que provee de productos energéticos. Tiene la peculiaridad de incorporar una importante área petroquímica y unidades de fabricación de lubricantes, por lo que la gama de productos que de ella salen, va más allá que la mayoría de las instalaciones de refino.

La Protección Ambiental y la Seguridad son dos aspectos prioritarios en su actividad diaria. Por ello la refinería Gibraltar-San Roque cuenta con un Sistema de Gestión de Medio Ambiente (SIGMA), cuya implantación implica un compromiso adquirido por convencimiento propio y por responsabilidad social de mejora continua.

La refinería Gibraltar-San Roque de Cepsa movió 11,3 millones de toneladas de crudo procesado y una producción total de 13,6 millones de toneladas en el año 2017.